Camino del Norte: equipaje, recorrido y conclusiones de un Camino de Santiago

Aunque con poca experiencia en el gran tema “Camino de Santiago”, éste ha sido el segundo peregrinaje en el que me he visto envuelta y del que aprender. Por eso mismo, hoy quería traer nuestra vivencia veraniega del Camino del Norte. Allá vamos.

Qué equipaje llevo al Camino del Norte

Si algo tenía claro antes de empezar este Camino era que el equipaje que llevara debía ser mínimo. Es conocida la recomendación de que no sobrepase el 10% de nuestro peso corporal, sin embargo, después de haber viajado durante 15 meses por Asia y Oceanía, nos propusimos llevar (si podíamos) aún menos. Y es que después de 2 caminos de Santiago puedo afirmar que no hay color entre uno con mochila pequeña y uno que sólo se te hace cuesta arriba.

Por eso, esta vez sólo llevé:

  • 2 camisetas: de deporte, ligeras, de rápido secado
  • pantalón de perneras: podía llevarlo como pantalón corto o largo
  • mallas: a priori iba a ser para dormir y los momentos en que no estaría andando, pero la perdí y eso quiere decir que tampoco era tan imprescindible
  • 2 pares de calcetines, 3 bragas y 2 sujetadores (uno de ellos era el sujetador del bikini)
  • bikini
  • jersey polar
  • toalla de secado rápido
  • zapatillas de trekking impermeables
  • 1 bastón o palo para caminar
  • chanclas: para la ducha, playa, momento de descanso, etc
  • cantimplora
  • chubasquero de plástico: si alguna vez has tenido que comprar uno de improvisto, en una multitienda te habrán dado un chubasquero que parece una bolsa de basura y se rompe de mirarlo. ¡Ése mismo llevé yo!
  • pequeño botiquín con: paracetamol, ibuprofeno, tiritas o vendas y esparadrapo, bálsamo de tigre, ¿aguja?
  • bolsa de aseo con: jabón, un bote pequeño de champú, esponja, desodorante, cepillo de dientes y pasta dentrífica, polvos o pastilla detergente, ¿maquinilla de afeitar?
  • y por último, lo más esencial: acreditación o credencial de peregrino, DNI/pasaporte, tarjeta sanitaria y bancaria, además de lo más personal que añada cada uno. En mi caso llevé: unos auriculares para escuchar música, el móvil y cargador, una navaja multiusos, 2 pinzas de tender la ropa, pero quizás eché de menos haber llevado protección solar y alguna crema hidratante (recomendación).

Qué recorrido del Camino del Norte hago

Como seguramente sabrás ya, el Camino del Norte empieza en Irún (País Vasco) y conocimos a muchos durante nuestro camino que venían desde allí. Sin embargo, y aunque nos gustaría hacerlo en algún momento, no tienes porqué empezarlo allí. Hay tantas posibilidades como caminos de Santiago.

Para empezar, nosotros decidimos Santander (Cantabria) y te contaré porqué. Es una ciudad grande (y muy bonita además), a la que poder llegar con facilidad desde cualquier otro punto de España o del extranjero y reduces considerablemente la cantidad de días andando, ya que te saltas todo el País Vasco.

Sin embargo, apenas empezamos el Camino del Norte y comenzamos a conocer a gente, éstos nos comentaron que habíamos dejado atrás una etapa con uno de los mejores albergues de todo el Camino del Norte: Güemes. Aunque no tuvimos la suerte de descubrirlo, todos nos comentaron que en el albergue se respira un aire muy espiritual, lleno de energía positiva y muy acorde al sentimiento del Camino de Santiago. Tendrás que ir a descubrirlo 😉

Pero yendo al grano, te dejo aquí las etapas que hice:

*En el Camino Francés sí llegué a Santiago de Compostela, en esta ocasión sólo quise hacer Santander-Gijón. Sin embargo, si tenéis alguna duda, Jaime sí llegó al final.

  • SANTANDER – BOO DE PIÉLAGOS

¡Qué comienzo! Llegamos a Santander y el mismo dueño del hostal en el que nos alojamos nos aconsejó que no llegáramos hasta Santillana. El dueño, que ya ha hecho 8 Caminos de Santiago, nos aconsejó no hacer tantos kilómetros siendo el primer día (sino que nos tomáramos con calma las primeras etapas hasta que nos viéramos más fuerte), además de que esta etapa muestra un problema desde hace unos años.

En esta etapa, al llegar a Boo de Piélagos se tienen 2 opciones: Tomar un cercanías (Feve) que te acerque a Mogro para poder pasar el río Pas o, en caso de querer evitar el tren, tomar camino por Puente Arce.

Así que, cuando llegamos a Boo de Piélagos y tras hablar con la dueña del albergue en que estuvimos, nuestra decisión fue disfrutar de Boo, su ría y playa para al día siguiente tomar el tren a Mogro y comenzar desde allí.

  • MOGRO – SANTILLANA DEL MAR

Tras tomar el cercanías (que son 2 minutos aproximadamente), nos plantamos en la estación de Mogro y empieza la etapa hacia arriba.

Se os hará una etapa cortita, con algún trayecto un poco feo, pero finalizando en una ciudad encantadora, con mucho que mostrar (¡no olvidéis acercaros a la cueva de Altamira!) y con albergue público.

  • SANTILLANA DEL MAR – COMILLAS 

Si eres de los peregrinos a los que le gusta parar cada cierto tiempo, en esta etapa, hazlo en Cóbreces. Con su abadía cisterniense y playa de Luaña, las vistas bonitas están aseguradas en tu descanso.

Una vez pases Cóbreces, en esta etapa verás señalizado el Camino del Norte en dirección La Iglesia. Sin embargo, por recomendación de un local que encontramos caminando, nosotros nos desviamos para caminar junto a la espectacular costa que llega a Liendres. Imagino que como nosotros, al hacer el Camino del Norte, esperas que tus retinas se empapen de azul y éste camino no te defraudará.

 

En Liendres tendrás unas vistas de infarto, pero además, te espera Comillas. Y es que Comillas tiene mucho que visitar si aún tienes fuerzas: el capricho de Gaudí, playa, puerto, la universidad pontificia, incluso el albergue público de peregrinos…¡que es una antigua cárcel rehabilitada!

Aquí acaba el Camino del Norte en Cantabria y comienza su paso por Asturias

  • COMILLAS – EL PERAL (Colombres)

En esta etapa hay muchas opciones de alojamiento, por lo que cada uno llega donde quiere y puede. Serdio presenta el único albergue público de la zona,  pero al tratarse de un pueblo diminuto, muchos peregrinos llegan hasta las ciudades de Unquera (Cantabria) o Colombres (ya en Asturias), con albergues privados. En nuestro caso, nos apeteció llegar a Colombres, pero al ser albergue privado con plazas limitadas a peregrinos, nos desplazamos hasta El Peral.

Esta etapa ofrece unas vistas de playas increíbles, que aunque con alguna subida, te llevarán a la bonita San Vicente de la Barquera. También cabe destacar el paso de la provincia de Cantabria a la de Asturias, por el puente sobre el río Deva y las impresionantes vistas de la zona que se tienen ya en Ribadedeva 😉

  • EL PERAL – POO DE LLANES

Teniendo en cuenta que esta etapa, oficialmente, acabaría en Llanes y no hay ningún albergue público en la ciudad, si quieres trasnochar y conocer la bonita Llanes, te recomiendo reservar con antelación.

En nuestro caso, se unieron dos causas: No quisimos parar en Llanes porque podíamos alargar la etapa (ten en cuenta que comenzamos la etapa en El Peral, más allá de Colombres) y porque ya conocemos Llanes, pero no Poo de Llanes o su playa.

Así, sin dudarlo y con reserva previa en Poo, pudimos hacer varias paradas en lugares como la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores en Barro, playas como la de Vidiago, Andrín o en la conocida Gulpiyuri. Y al llegar a Poo de Llanes, ¡no creas que encontrarás poco! Que su playa bien merece una visita, créeme.

  • POO DE LLANES – CUERRES

Otra etapa que presenta diferencias entre los peregrinos. Por una parte, puedes llegar a Ribadesella (ciudad costera bonita, con playa, muchos atractivos y servicios), y por otra, a San Esteban de Leces (con albergue público, bueno para el bolsillo en este camino no tan barato).

Sin embargo, una vez más, puedes ver que nosotros paramos en Cuerres, el cual está situado a pocos kilómetros de Poo de Llanes. Te podría decir que ya conocíamos Ribadesella, que no nos importaba pagar poco en San Esteban de Leces, pero cualquiera de las dos sería falsa. Paramos en Cuerres porque queríamos trasnochar en el maravilloso albergue ecológico Reposo del Andayón. Sin más diré que es el mejor albergue en el que he estado y posiblemente estaré. Es una pasada y lo recomiendo al 100%.

  • CUERRES – PRIESCA

En esta etapa, normalmente los peregrinos acuden hasta Sebrayo, dado que dispone de albergue público. A nosotros, dado el desnivel del final de etapa (que se nos haría eterna), nos pareció mejor parar en Priesca. Una vez allí nos pareció una elección buenísima, puesto que allí se conserva la asturiana prerrománica iglesia de San Salvador de Priesca.

Además, la etapa te irá dejando más y más boquiabierto a su paso por la playa y pueblo de La Vega, el trayecto de Berbes a Caravia (con el espectacular Arenal de Moris de fondo), los rinconcitos de playa de La isla o incluso Colunga.

 
  • PRIESCA – PEÓN (En el valle de Candanal y Pión)

En el camino de esta etapa, pasaremos por la ciudad de Villaviciosa. Muchos peregrinos hacen Sebrayo-Gijón o Villaviciosa-Gijón, pero habiendo parado en Priesca y con la “curiosa” subida que se encara en esta etapa, muchos otros paramos en Peón.

La curiosidad del albergue de Peón, para los que lleguéis a hacer noche en el albergue de allí, es que en Peón como tal no hay ningún albergue. El albergue más cercano se encuentra en la población de Candanal, desde el que los dueños se ofrecen a ir por ti hasta Peón en coche y llevarte por la mañana al mismo sitio en que te recogió. Nada mal como experiencia, te lo recomendamos 😉

  • PEÓN – GIJÓN

Para mí, los últimos kilómetros de mi Camino del Norte. Sin nada especialmente bonito, la suerte de esta etapa es acabar en una de las ciudades más importantes de Asturias. Con todo lo que Gijón ofrece al visitante, seguro que te apetece dejar de ser peregrino por unas horas aunque sólo sea por visitar la ciudad entera.

Alguna otra conclusión que no has pedido (pero te voy a dar igualmente)

  • Hacer el Camino de Santiago no es precisamente tener unas vacaciones baratas: Los albergues públicos son, en mi opinión, escasos y saturados. Muchas veces te puede tocar (porque no llegues a tiempo, por ejemplo) ir a albergues privados en los que gastas de 10 a 18 €/persona. Eso teniendo en cuenta que no tengas que tirar de hostales y no voy a hablar de algunos menús “para peregrinos”.
  • Déjate llevar por tu sexto sentido y, también, por las flechas: Como pasa con el GPS, es una buena recomendación que te fíes más de tu instinto y, en segundo lugar, de lo que te diga el cacharro, ya que el GPS puede confundirte o no tener incluidas los últimos cambios. Pues en el Camino del Norte (o cualquier Camino de Santiago) pasa igual. Más de una persona ha pintado una flecha amarilla dirección a su pueblo/negocio para que los peregrinos pasemos por allí. Esto puede estar bien (hacerte descubrir lugares increíbles), pero también puede hacerte perder o caminar más kilómetros de los que tú querrías.
  • Y si ves una concha que te indica el camino (los llamados mojones), ojo a las diferencias según la provincia: En algunas ocasiones, tendrás un mojón que te marca la dirección, pero ten en cuenta que Asturias marca en la dirección contraria a Cantabria o Galicia. Y aun así, si encuentras señales contradictorias, echa mano siempre de tu instinto primero. Como ayuda, fíjate en el sentido de la concha asturiana que aparece en la foto de este artículo 😉

¡Y ya! Tampoco quiero cargarte con mucho dato, el Camino de Santiago es una de esas cosas que cada uno vive de una manera distinta. Así que, espero que con nuestra experiencia haya podido ayudarte y, si tienes alguna duda, te contestaré encantada aquí abajo.

¡Buen camino!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Shares